La entrada en el 2020 ha comportado cambios en la edad de jubilación y en el cálculo de los años cotizados que se tienen en cuenta para determinar la prestación. Las medidas son de carácter automático, ya que forman parte de la reforma de 2011 que hace que la edad para jubilarse se retrase paulatinamente hasta llegar a los 67 años.

 

LOS CAMBIOS EN LA EDAD DE JUBILACIÓN

Respecto a la edad de jubilación, cada año se va retrasando en virtud del régimen establecido en la reforma del año 2011.

De esta forma, en 2020 la edad legal ordinaria será de 65 años y 10 meses. Esta edad se aplicará a aquellos que han cotizado menos de 37 años.

Si una persona llega a los 65 años en 2020 y ha cotizado 37 años o más, ya podrá jubilarse con 65 años.

En el caso de la jubilación parcial, en la que se combina trabajo y prestación, el mínimo será de 61 años y 10 meses con 35 años o más cotizados; o de 62 años y 8 meses con 33 años cotizados.

 

LOS CAMBIOS EN EL CÁLCULO DE LA PENSIÓN

Por lo que respecta al cálculo de la pensión que se cobrará la momento de jubilarse, en 2020 se tendrán en cuenta los últimos 23 años cotizados. Estos años cotizados conforman la base reguladora, que es la suma de las bases de cotización en dicho periodo. Hay que tener en cuenta que cuantos más años se tengan en cuenta es posible que se recorte más la pensión, ya que en los últimos años de vida laboral es cuando mejores salarios se suelen cobrar.

 

AÑO           AÑOS COMPUTABLES    MESES COMPUTABLES/DIVISOR
2019                       22                                               264/308
2020                       23                                               276/322
2121                       24                                               288/366
2022                       25                                               300/350

 

Esta es otra de las reformas introducidas con los cambios en las pensiones de la década anterior, momento hasta el que se tenían en cuenta los últimos 15 años trabajados. La idea es que para 2022 ya se tengan en cuenta los últimos 25 años cotizados. De esta manera, en 2021 se computarán los últimos 24 años trabajados y en 2022 los últimos 25 años cotizados.

La base reguladora de la pensión se obtiene de dividir los meses de los años exigidos por el divisor correspondiente (LV)